27/06/2020
Patricia, N.
¡Hola Hiveans!
Particularmente, en una etapa de mi vida, tuve que lidiar con muchos monstruos internos y externos. Fue un momento supremamente difícil para mí. Y es como como lo explican los especialistas, al sentirnos tan vulnerables tratamos de esconderlos, pero realmente no es así porque de alguna manera u otra lo transmitimos, ya sea a través de palabras mal entonadas o con malos gestos hacia los demás. También llegas a hacer muy reactivo ante los monstruos de los demás.


¿Cómo pude salir de ese abismo emocional? ¿Cómo pude domar mis monstruos? No fue nada fácil. Pero gracias a una gran amiga, que me decía ¡ocúpate! no te preocupes, que nada solucionas con eso. Hasta que un día sus palabras y mi diálogo interno hicieron eco en mis pensamientos, encendiendo la chispa que activó mi conciencia. Fue en ese momento que reaccioné y comprendí que no estaba bien, que tenía que evaluarme y pedir ayudar especializada. Cuando quitas el paredón que construyes frente de ti evitando mostrar tus monstruos, todo cambia y tienes visión y puedes domarlos.
El primer paso es aceptar que esos monstruos están allí, dentro de ti. Sentir tus emociones responsablemente y no reprimirlas porque le das poder a tus monstruos.
En segundo orden, trabajar en tu autoestima. Es necesario que te aceptes tal cual como eres y no te reprocharte por lo que sientes, por las cosas que no te salen bien o como esperabas, no darle valor a lo que le gustarían a los demás, todo eso, repito, le da poder a tus monstruos.
Recordarte feliz, recordar tu niñez, cuando saltabas y reías sin ningún permiso, cuando te despeinabas y ensuciabas. De hecho, a mí sirvió muchísimo revisar mis fotografías, ver mi amplia sonrisa que había perdido. Eso me dio más fuerzas para recuperarme.
También, de acuerdo al caso, buscar ayuda de especialistas.
la terapia de aceptación y de perdón me ayudó a aceptarme como soy, a mejorar mi forma de reaccionar ante situaciones no agradables para mí y a comprender que todos somos diferentes. Mis monstruos perdieron poder y los de los demás

Como todos tenemos monstruos, dejarlos expresar o que nos dominen será nuestra decisión y dependerá en gran medida de cómo reaccionemos ante las diferentes situaciones que vivamos. Es por ello, que la tolerancia es una de las mejores armas contra ellos.
“La tolerancia implica respeto, empatía y solidaridad. Supone ser flexible, saber escuchar, saber observar y aceptar la diferencia como parte normal de nuestra vida. Todos somos diferentes, y ahí está a riqueza en este mundo, en su diversidad”
“La tolerancia ha de equilibrarse con la capacidad de afrontar, que se basa en la valentía, en el coraje y en la seguridad personal. Tener el poder de tolerar te da seguridad y confianza de que podrás, lo conseguirás y avanzarás, La tolerancia es necesaria para convivir, para ser y dejar ser”
Ciertamente, la tolerancia es fundamental en la convivencia con los demás. Este es un valor que he tenido que aprender y practicar continuamente. Cuando no tenemos tolerancia, termina nuestra educación, nuestra zona de confort, y es allí donde empieza el miedo que no nos deja aceptar lo que es diferente, lo que no entendemos, lo distinto. Un miedo que puede llegar a transformarse en rechazo o ataque.
Así que practiquemos la tolerancia, nos permitirá ser mejores, a convivir sin conflictos y mantener domados nuestros más temibles monstruos.
