la vida te hace esas jugadas mortales para dejarte en blanco.
¿Que pieza de éste raro ajedrez jugaré ahora?
Reinaba, lo tenía todo controlado
era una diosa en éste tablero de cristal
impredeciblemente sacudida una tarde
en pedazos vi caer mi cómoda vida,
en cámara lenta, sueño por sueño, anhelo, triunfo y aires de vanidad.
¿Seré más feliz acá o allá?
De ambas formas algo siempre me ha de faltar, me enseñaron a nunca dejarme dominar, y al mejor jugador retar.
Le dicen tétrico a quien ama por conveniencia, pero más tétrico es aquel que le hace el amor a la versión que se imagina de la persona que duerme a su lado.
Como huracán mis pestañas contonear, seducir, controlar. Es lo único que he de lograr en éste laberinto de espinas venenosas y rosas marchitas que consume los mejores años de mi vida.
¿Que pieza moveré ahora?
aún dudo de cambiar mi felicidad por comodidad, sin morir en el intento lanzaré mi jugada triunfal.
¿Apuesto al peón o al Rey?
Éste pequeño relato lo escribí inspirándome en un juego de ajedrez, me encanta éste juego y creo que la vida muchas veces se trata de tomar las decisiones correctas que nos lleven por el camino de la felicidad, dónde por una simple decisión cambias el rumbo de tu vida, para bien o para mal. Los invito a reflexionar sobre qué pesa más.. ¿El amor o la vanidad?