Estaba a orillas de la playa, ese día había llovido y el frío que hacía era impresionante. Sin embargo, ahí estaba yo, disfrutando de mi soledad en este bonito lugar. Todo había sido maravilloso (a excepción de la lluvia), pero así es la naturaleza, incierta y bella a la vez.
Siempre me ha gustado el mar, así que estar aquí no era extraño para mí. Desde niño me ha gustado estar entre las olas y disfrutar de esa brisa que solo la playa te puede ofrecer.
Solía pasar mis vacaciones familiares aquí, el mar había sido testigo de muchas alegrías y era un lugar que me transmitía mucha tranquilidad.
Nuestro amor era único y mutuo, yo estaba allí en los momentos buenos y malos, disfrutaba pasearme en sus olas, disfrutaba hablarle, sabía que me escuchaba así como yo a él. Le tenía respeto, le tenía cariño.
Fueron muchas las historias que vivimos juntos, hasta ese día, en el que esa voz que siempre me llamaba me invitaba a unirme a él para no volver jamás. No podía resistirme yo a una "voz" tan hermosa, parecía salir del cielo mismo.
Y ahí estaba yo, dirigiéndome al encuentro con mi amado mar para ser uno por toda la eternidad. Querías tenerme a tu lado y a tu lado estoy mi amor, como una cascada que desemboca en ti, que te besa y te respeta.
Le pedí a @lucianav, @alejandria12 y @mirzantorres que me hicieran llegar una imagen que les gustará de la plataforma Unsplash, para hacer algo parecido a la dinámica que @arlettemsalase hizo hace algún tiempo. Así nació esta historia.
Imagen 1: @lucianav.
Imagen 2: @alejandria12.
Imagen 3 y 4: @mirzantorres.
¡Gracias!
Además hoy es día de Power Up Day así que este post va al 100 % HP y por acá les comparto mi Power Up.