Dependencia a los medicamentos

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No es un secreto, ya he escrito acerca de esto. No me avergüenza. Es parte de lo que soy. He vivido con esto más de la mitad de mi vida. Si no sabes de lo que hablo hago un pequeño resumen sin intención de causar "lástima" o de "sentirme especial".

Tengo un trastorno. Bueno, suena grave cuando uso esa palabra. Mi enfermedad o condición de salud es particular. Cuando tenía 14 años tuve un episodio psicótico que desencadenó una serie de sucesos en mi vida. Un par de hospitalizaciones, algunos diagnósticos errados y muchos medicamentos con efectos secundarios que impactaron mi vida. Al principio no le pudieron poner un nombre a lo que me estaba pasando. Cuando salí de la escuela preparatoria tuve mi segunda crisis, justo cuando tenía la edad de comenzar mis estudios universitarios, nos recomendaron un mejor hospital, o más bien, un instituto especializado en psiquiatría, así que fuimos.

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Con Bernabé y Marco, dos amigos de la preparatoria.

Con 18 años, en la plenitud de mi juventud estuve internado por mes y medio o dos meses, la verdad no recuerdo, me dieron algunas terapias ⚡️ que afectaron mi memoria a corto plazo. Estaba pasando por episodios psicóticos que alteraban mi percepción de la realidad, cambiaban mi forma de ver el mundo y me convertían en alguien más.

Hubo cambios de medicamentos. Mi tratamiento tuvo éxito y los médicos decidieron darme nuevos medicamentos para ayudarme con esta situación. No le avisaron a mis padres que estos cambios podrían hacer que un nuevo Eddie apareciera. No hablo de personalidades múltiples. Esta vez en vez de ser un Eddie psicótico, con pensamientos extraños, un poco de paranoia y un mundo trastornado era un Eddie feliz, demasiado feliz. Un Eddie que se subía al techo de la casa a practicar Kung Fu, que salía de la casa en bicicleta y regresaba con disparos de pistolas de Gotcha. Un Eddie que tenía tanta energía que no podía dormir, que perdía el apetito y que hablaba sin parar.

Esto fue en el 2007, para mí fue divertido a ratos, para mis padres no. En el 2009 después de un viaje lleno de emociones y noches de desvelos los síntomas regresaron. Estos síntomas corresponden a un estado de ánimo llamado hipomanía, forma más leve de una manía. Una manía es el polo contrario a la depresión. Por eso las personas bipolares una semana pueden querer comerse el mundo de una sola mordida y la próxima semana pueden querer desaparecer de la tierra. En mi caso no he sufrido de depresión clínica, mi trastorno es una combinación de esquizofrenia y de bipolaridad. Se llama trastorno esquizoafectivo del tipo bipolar.

El 2009 fue la última vez que tuve una crisis. He tenido algunos síntomas leves en los últimos años pero no ha pasado a mayores. Me he cuidado mucho, tomo mis medicamentos en tiempo y forma, trato de no estresarme, comer bien, dormir mis ocho horas, hacer ejercicio y consumir suplementos que me ayudan a fortalecer mis defensas y que complementan mi nutrición.

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En Orlando Florida, un viaje que cambió mi vida.

Hace unos días se me terminó uno de mis medicamentos. Carbonato de Litio. Es un estabilizador del estado de ánimo y es muy usado en este tipo de padecimientos. No a todos les funciona, ya que todos los organismos son diferentes. A mí me da un poco de miedo porque tiene efectos secundarios feos, pero en mi caso particular ha funcionado muy bien. El jueves que pasó fui a buscar este medicamento a la farmacia y no lo tenían. En los últimos meses ya me había pasado que tenía que recorrer media ciudad, casi haciendo una peregrinación por todas las farmacias para encontrarlo, pero esta vez de plano no lo encontramos. Fuimos a casi todas las farmacias de la ciudad y nada. Hablamos por teléfono a farmacias de otras ciudades y el medicamento está AGOTADO.

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Fuente: PLM

No sabemos si es por la pandemia, porque el proveedor va a cambiar la presentación, subirá el precio o porque Tesla está acaparando todo el litio para sus coches eléctricos, bueno esto es lo menos probable, pero el hecho es que no están vendiendo este medicamento en ningún lado. Pensándolo bien es una gran irresponsabilidad del laboratorio y de los proveedores, pero sé que no me puedo quejar porque hay otras personas que dependen de medicamentos más importantes para enfermedades más graves, pero aun así me están complicando la vida. Y aunque no la ponen en riesgo sí está en riesgo una recaída y eso además de todo el drama emocional que habría en mi familia, sería muy costoso.

En toda crisis hay oportunidad. Este pequeño o gran dilema nos ha llevado a buscar opciones. A mi mamá le gusta leer mucho y aunque no es médico, sabe mucho sobre cuestiones científicas relacionadas con la salud, sobre todo con nutrición. Encontramos un suplemento que venden en Amazon llamado Orotato de Litio. Este es un vehículo diferente al Carbonato. Decidimos comprarlo y probarlo, no sabemos si la dosis de litio es suficiente. Encontramos algunos testimonios que relatan que ayuda con ansiedad y la depresión, pero son de personas que no tienen una cuestión tan "grave" como la mía. Lo probaremos, es mejor que nada, seguiremos intentando conseguir el medicamento y también poder contactar a un nuevo psiquiatra, ya que desde hace aproximadamente dos años no he podido ver al mío. Tengo pendiente escribirle un correo.

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Esta foto fue de mi cumpleaños número 21 en octubre de 2008.

Mañana llega el suplemento. Si ven que empiezo a hacer locuras en HIVE ya saben la razón. Gracias por leerme. Si tienen curiosidad pueden preguntarme lo que sea. Me gusta des estigmatizar estos temas.

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Foto seria para terminar el post

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